En las fotos, los
escaladores en las cimas de las montañas están sonrientes, pletóricos,
triunfantes. Nadie hace fotos del camino porque... ¿quién quiere recordarlo?
Nos exigimos porque es necesario, no porque nos guste.
Es como un implacable ascenso de dolor y angustia mientas intentas superarte.
Nadie hace fotos de eso ya que nadie quiere acordarse, sólo queremos recordar las vistas desde la cima, el incomparable momento en la cumbre del mundo. Eso nos ayuda a seguir ascendiendo y el dolor merece la pena. Eso es lo extraño, que después de todo merece la pena.
Es como un implacable ascenso de dolor y angustia mientas intentas superarte.
Nadie hace fotos de eso ya que nadie quiere acordarse, sólo queremos recordar las vistas desde la cima, el incomparable momento en la cumbre del mundo. Eso nos ayuda a seguir ascendiendo y el dolor merece la pena. Eso es lo extraño, que después de todo merece la pena.
puedes no hacerle fotos,pero esos momentos son los que más te marcan,sin saber por qué pero te marcan y la gente no ve necesaria una fotografía,pero bueno,mientras nos pertenezca que más queremos,el final siempre merece la pena,ya que la satisfacción es lo que nos motiva a seguir adelante,es como una droga que necesitamos en todo momento.
ResponderEliminarme encnata la entrada :D
pasate por mi blooog
Cuánta razón tienen esas palabras , me pasare :)
ResponderEliminarun beso y muchas gracias