miércoles, 18 de enero de 2012

Su recuerdo queda impune .

Sentado en un sofá tras 23 años de pura perdida emocional, veo que aun no he desperdiciado la vida, que puedo cambiar y que las cosas podrán ir a mejor.
Que hay daños mayores, como pensamientos interiores que no te dejan reaccionar, no se por que, pero fue maravilloso, asta el punto en que pensé en poder viajar contigo, y sobrevolar el cielo en un viaje eterno.
Si, la historia de las vidas perdidas, de la maravillosa cruz fingida, la verdad no se por que ella, no se el por que de esa enfermedad, tal vez una mentalidad solida pudiese soportar el dolor en el que me adentre, pero después de 7 años, siguen restos en mi, restos ocupas que jamás desaparecerán, pero eso si, la recuerdo perfectamente, cálida, tierna, feliz, con carencia de confianza en su soledad, pero positiva en acompañamiento.
Ahora después de 7 años, he averiguador un lema demasiado importante, que solo ella me pudo haber enseñado
“No se puede ser valiente, si no se tiene miedo”
Harvey Seattle .



2 comentarios:

  1. Me quedo con el principio y con el final. Es mejor tarde que nunca! :) Y “No se puede ser valiente, si no se tiene miedo” me recuerda a una frase de una película que digo yo siempre "El Coraje no es la ausencia de miedo, sino el considerar que hay algo más importante que el miedo". Es algo que hay que procesar y guardar en nuestra memoria para siempre :DD
    Besos! <3

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